“El otro lado”

EL OTRO LADO

Llegué al otro lado y no quería volver.
Rayaba los vértices de una lámpara,
bebía en los lagos de mi sol.
Miraba a este lado con un arcoíris en el puño
y en la frente, runas de libertad;
un acertijo milenario resuelto con un candado
y el secreto de los planetas en los anillos de mi índice.
Me perdí al otro lado
por la indolencia que alentó la primavera; 
éxtasis y pavor en la misma órbita
que se hizo hogar de mis deseos,
superviviente de un contrato disuelto
y la vista de un halcón inmolado
para virar la senda por la que erró mi tercera vida.

Me encontré al otro lado.
La mujer abrazada por tres lunas era yo,
la del pozo blanco en el pecho
y la sonrisa en una nave.
Era yo, al otro lado,
la que pisa el camino blanco,
la del almíbar en las manos
y un anhelo en la garganta;
la espina que soñaba con ser pez,
el pez hecho estrella.

Pero crucé el umbral del despertar,
lento fue el camino de la renuncia
y estupor en la ruta de regreso.

A este lado no soy más que
la mujer del jardín de tapias
y la promesa de un cervatillo.

Milagros López, Antología IV Día Internacional de la Poesía en Segovia, Segovia, 2013.

https://www.youtube.com/watch?v=bsemXeTsQfs

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Fotografía cedida por Natalia Marca.

Vídeo presentación A RAS DEL MAR

Enlace

Presentación del poemario A RAS DEL MAR, Milagros López, Ediciones Torremozas, Madrid 2014 en el Aula de Poesía de la Universidad de Murcia el 23 de mayo de 2014. Introdujo Isabelle G. Molina.

Poema: “Luna llena en perigeo”

La luna seducía a la tierra.
Veinte años de cortejo
para tan audaz acercamiento.
Retiradas las olas por el influjo del astro,
secas las orillas,
peces sin luz las fueron sembrando.

Yo nadaba en tu mar,
tu fuente de corales me acogía.

Penínsulas devinieron lo que habían sido islas.
Caminaban niños distraídos entre conchas y doradas
palpitantes hacia su fin de sequedad lívida.

Yo fluía de tu mano, de tu boca,
de tu abrazo de agua vital infinita.

La luna se asomaba con descaro,
yo flotaba en el vientre de una cebra;
el paraíso, una carpa entre tus manos;
inundabas laberintos y frutales,
la luna llena en perigeo fue nuestra albacea.

A mi poema “Fuga” le ponen imagen y voz

Enlace

El colectivo de “La Poesía no muerde” ha puesto imagen y voz a mi poema “Fuga”:

 FUGA

Ahora,
que el mundo se descuelga
por el guante anaranjado
que ciñe el sol,
rompo las voces del tráfico,
abro una brecha con las armas del atardecer
y voy desgajando el cielo de la tierra
para que se filtre el mar,
me arrastre con él,
me precipite al molde de mi silueta
que me aguarda al otro lado,
donde cobrará vida.

http://www.youtube.com/watch?v=5FTe1z-YqiE

 

Imagen: Aurora Rodríguez

Voz: Simoonelove

 

 

 

 

Espero

Rasgar la noche que te cubre
y, a tientas, abrigarme
a la luz de tu costado.
Alcanzarte, como aquella tarde,
donde no se muere,
y en ese silencio,
ahuyentar la oscuridad
para ser yo quien albergue tu silueta.

 

De A ras del mar, Milagros López, Ediciones Torremozas, Madrid, 2014

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Blindé tenuel el azul

Blindé tenue el azul.
Un paso caído por las capas del tiempo
y esquelas desleídas
en las palmas de los huesos.
Pervive el retrato horadado al mañana
que anclaron nuestros cuerpos,
cuerpos
que ya clausuraron el miedo.

A ras del mar, Milagros López, Ediciones Torremozas, Madrid 2014

SÓLO TÚ SABES

SÓLO TÚ SABES

Sólo tú sabes robarme,
ganarle el pulso a las hormigas que me trepan,
rescatarme de la fuente de la poesía,
del origen vacío de las palabras,
del aljibe hosco que desatan las ausencias.

Sólo tú sabes
desnudarme al único sol.

A ras del mar, Milagros López, Ediciones Torremozas, Madrid 2014

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“El otro lado”

Poema publicado en la Antología IV Día Internacional de la Poesía en Segovia, 2013, con proemio de Felipe Benítez Reyes y Carlos Marzal.

 EL OTRO LADO
Llegué al otro lado y no quería volver.
Rayaba los vértices de una lámpara,
bebía en los lagos de mi sol.
Miraba a este lado con un arcoíris en el puño
y en la frente, runas de libertad;
un acertijo milenario resuelto con un candado
y el secreto de los planetas en los anillos de mi índice.
Me perdí al otro lado
por la indolencia que alentó la primavera;
éxtasis y pavor en la misma órbita
que se hizo hogar de mis deseos,
superviviente de un contrato disuelto
y la vista de un halcón inmolado
para virar la senda por la que erró mi tercera vida.
Me encontré al otro lado.
La mujer abrazada por tres lunas era yo,
la del pozo blanco en el pecho
y la sonrisa en una nave.
Era yo, al otro lado,
la que pisa el camino blanco,
la del almíbar en las manos
y un anhelo en la garganta;
la espina que soñaba con ser pez,
el pez hecho estrella.
Pero crucé el umbral del despertar,
lento fue el camino de la renuncia
y estupor en la ruta de regreso.
A este lado no soy más que
la mujer del jardín tapiado
y la promesa de un cervatillo.